¿Por qué es importante leer poesía a los bebés?

Los bebés adoran la poesía. Puede que no entiendan las palabras, pero sí el ritmo y la musicalidad del verso. Leerles o recitarles poesías estimula su cerebro.

Leer poesia y libros bebes y niños

Los bebés prestan mucha atención a lo que oyen, y se sienten muy atraídos por el ritmo, la repetición y la musicalidad de las palabras. Por eso les encantan las nanas, los versitos que les decimos una y otra vez, los juegos con frasecitas cortas y repetitivas, los trabalenguas, los dichos…

Lo que aprendimos en la infancia no se olvida

Todos sabemos poesías de memoria que nos repitieron nuestros padres una y otra vez, y canciones, romances, juegos, oraciones, dichos… Seguro que no entendíamos el significado, o al menos no en su totalidad, pero nos encantaba su musicalidad y también aquellos momentos íntimos que tanto disfrutamos. Y así debemos seguir, transmitiendo nuestras tradiciones orales de generación en generación.

La Academia Americana de Pediatría y la Asociación Española de Pediatría recomiendan leer a los niños desde el nacimiento, y especialmente durante los tres primeros años de vida, que es cuando el cerebro experimenta un desarrollo más rápido. Leer a los niños estimula su inteligencia, refuerza la relación con los padres, mejora el desarrollo del lenguaje y brinda capacidades emocionales muy importantes para la vida.

Pero la lectura debe ser la apropiada para bebés y niños de corta edad, es decir, tener un lenguaje sencillo, repetitivo, sonoro, musical. Por eso la poesía es tan indicada. Y es, ademas, la favorita de los pequeños. ¿Habéis notado cómo les fascina?

Muchos dichos

Y dentro de la poesía no todo vale. Tienen que ser autores muy musicales, que utilicen palabras comunes: Lorca, Rubén Darío, Gabriela Mistral… están entre los preferidos de los más pequeños.

A nosotros nos gusta el libro «Muchos dichos», porque encanta a los niños y además los educa. Sus versos breves enseñan a realizar rutinas cotidianas: la hora de comer, la higiene, la colaboración en casa, la autonomía personal, la relación con los demás…

Muchos dichos es un libro mágico, con un leguaje musical, poético, sencillo, lleno de retahílas, versos y pareados, un libro con muchas ventajas:

  • Encanta a los niños.
  • Estimula la asociación de palabras e imágenes.
  • Estrecha el vínculo padres e hijos.
  • Desarrolla el lenguaje en el bebé.
  • Favorece la asociación de palabras e imágenes.
  • Estimula su inteligencia.
  • Enriquece su vocabulario.
  • Activa la imaginación.
  • Educa y enseña.

¿Cómo esterilizar los biberones?

La mayoría de los pediatras dicen que no es imprescindible esterilizar los biberones cuando las condiciones de higiene son normales: nuestra casa está limpia, el agua es potable, tenemos detergente y estropajo… Pero existen ocasiones en las que sí puede ser necesario.

Esterilizar biberones

Un bebé recién nacido con infecciones que no toma pecho, un prematuro que no es amamantado, un viaje a zonas poco higiénicas… pueden requerir que esterilicemos los biberones para evitar riesgos.

Un buen lavado es suficiente

En general, salvo que el pediatra nos indique lo contrario, basta con lavar los biberones en el lavavajillas o bien poner los bibes y tetinas bajo el chorro de agua caliente, y utilizar jabón, estropajo y un cepillo lavabotellas para llegar a todos los rincones. Es importante que no se acumulen restos de leche. Luego, los pondremos a escurrir boca abajo o los secaremos con un paño limpio, y listo.

La esterilización

Si tenemos que esterilizar sus biberones por alguna razón, podemos hacerlo de varias maneras:

1. La mas clásica. Colocar una cazuela con agua fría y llevar a ebullición con los biberones y tetinas. Mantener a fuego vivo, hirviendo, durante 10 minutos. Los chupetes pueden esterilizarse también de vez en cuando.

2. Esterilización en microondas. Igual que la anterior, pero en el micro y en un recipiente adaptado a este tipo de horno.

3. Esterilizador eléctrico. Encontrarás buenos y cómodos esterilizadores de biberones en tiendas especializadas.

4. Esterilización química. En un recipiente con agua fría se añaden unas pastillas que venden en farmacias, con sustancias químicas que eliminan los gérmenes, los biberones, tetinas y chupetes deben permanecer sumergidos durante media hora.

Transporte de biberones, tetinas y chupetes esterilizados

Para utilizar fuera de casa un biberón esterilizado se puede llevar en una nevera con el agua necesaria ya en el interior, sin echar la fórmula. Cuando vayamos a usarlo, se calienta al baño maría, en un calientabiberones eléctrico, en el microondas o incluso poniéndolo un rato bajo el chorro del agua caliente. Luego añadimos la leche en polvo y el biberón ya está preparado para dárselo al bebé.

Los bebés necesitan tiempo para aprender a dormir solos

Los bebés vienen de serie con la función de dormir. Es decir, que llegan al mundo y ya saben dormir un montón de horas, cada vez que tienen sueño o están cansados. Pero, poco a poco, hay que enseñarles a dormirse solitos y en el horario que a los adultos nos conviene.

Enseñar a dormir solos

Lo más importante para que el bebé vaya adaptándose al horario de la familia y al de la sociedad en la que va a vivir, ir al cole, etc. es establecer rutinas desde el primer día. Las rutinas ayudan a los bebés a sentirse tranquilos; así saben que después del baño toca el masaje, y después viene la cena, y después hay que ir a la cuna…

Tenemos que hacerle notar que no es lo mismo la noche que el día. Durante las siestas diurnas hay luz, aunque sea más tenue, y los sonidos normales del hogar; cuando llega la noche, hay penumbra y reina un mayor silencio.

Siempre a la misma hora

Cuando metamos al bebé en su cunita, debemos decirle unas palabras cariñosas, cantar una cancioncilla, recitar un poema, hacerle unas caricias… Más adelante, le contaremos el cuento de buenas noches. Este rato no tiene por qué prolongarse demasiado, pero sí indicar al bebé que llega el momento de separarnos, aunque estaremos cerca. Y que le dejamos en un lugar amable, con su chupete o su dudú. Antes de que se duerma, saldremos de la habitación diciendo una frase cariñosa.

Si se despierta, acudiremos para ver qué le ocurre, sin jalearle demasiado, en silencio, con la luz tenue y repetiremos el ritual de darle su chupete, hacerle unas caricias y despedirnos cariñosamente con la frase de siempre.

Hay que tener paciencia: los bebés tardan un tiempo en conseguir dormir de un tirón y hasta los 6 meses aproximadamente necesitarán ser amamantados también por la noche. Con rutinas y cariño, conseguiremos que ellos pasen buenas noches y nosotros también.

El baño del bebé

La hora del baño tiene una vertiente higiénica, pero también de diversión y juego. Aprovechemos este rato para estimular a nuestro bebé.

Baño del bebé con Sophie la jirafa

El baño del bebé es un buen momento para la estimulación, porque en el agua se aprenden muchas cosas. Además, durante ese tiempo, el bebé está en compañía de sus padres, que interactúan con él, juegan, le acarician… y para él no hay nada mejor.

De 0 a 6 meses

Si queremos que nuestro hijo disfrute de ese tiempo de aseo tenemos que conseguir que, desde el primer día, se sienta a gusto, tanto que espere el momento con ilusión.

  • Debemos bañarle siempre a la misma hora.
  • Vigilemos la temperatura del cuarto de baño y del agua, para que el bebé se sienta a gusto.
  • Calentemos nuestras manos antes de tocarle.
  • No le transmitamos estrés ni prisas.
  • Hablemos dulcemente con él, para tranquilizarle e irle contando lo que hacemos: «Ahora lavamos este piececito, ahora las manitas…«.
  • Evitemos el agua le entre en los ojos, los sobresaltos y movimientos bruscos.
  • Dejemos que chapotee y patalee a su gusto, aunque salpique, no pasa nada porque el cuarto de baño se ensucie.
  • Empecemos a introducir juguetes para que juegue con el agua y el jabón.

De 6 meses en adelante

  • Ampliemos el tiempo de juego en el agua.
  • Tenemos que proporcionar a los niños juguetes para que ensayen: llenar de agua, vaciar, hundir, experimentar la flotabilidad, hacer espuma… Jugar en el agua es practicar un montón de habilidades y también entender los principios de las leyes físicas. A nosotros nos gusta el set de juegos de Sophie la jirafa, porque es muy completo. Tiene varios juguetes, regadera, cuento sumergible… y una red para dejarlo todo colgado en el cuarto del baño escurriendo.
  • Nombremos las partes de su cuerpo para que vaya aprendiendo sus nombres, y empecemos a pedirle que se enjabone y alabemos sus progresos: «¡Qué mayor. Ahora estás guapísima, tan limpia, y qué bien hueles…!».
  • Nunca, ni por un momento, dejemos solo al bebé. Un resbalón, una pérdida de equilibrio, podría resultar fatal. Diez centímetros de agua son suficientes para ahogarse.
  • El baño forma parte de la rutina diaria, que aporta seguridad al bebé y establece hábitos duraderos que le permitirán, más adelante, asumir sus obligaciones y sentirse bien. Aprovechemos este rato para jugar con nuestro hijo, hablarle, reírnos con él, disfrutar a su lado…

 

15 consejos para que tu bebé duerma bien

El consejo más importante es tener paciencia, porque puede que hasta los 10 o los 12 meses no duerma toda la noche de un tirón.

Consejos sueño bebes

Además de la paciencia, hay otros consejos que ayudan a conseguir que tu bebé duerma bien:

1. Respeta siempre la misma hora para acostar a tu hijo.

2. Juega mucho con él durante el día y demuéstrale cuánto le quieres.

3. No realices actividades bruscas ni excitantes con él durante el tiempo previo a irse a dormir.

4. Vigila las condiciones de comodidad de su cuna, colchón firme, edredón suave, tejidos naturales…

5. Mantén la temperatura adecuada en su habitación.

6. Evita sombras o siluetas que puedan resultarle inquietantes con poca luz.

7. Ventila todos los días su cuarto.

8. El baño antes de acostarse es un buen relajante.

9. Abrígale lo justo y ponle un pijama cómodo, aunque no sea el más bonito.

10. Dale su chupete, su mantita o su muñeco de compañía.

11. Procura que el bebé asocie la hora de dormir con un rato agradable, de cariño e intimidad. Una canción, un poema o el cuento de buenas noches, en cuanto tenga edad, son el mejor preludio para indicarle que llega el momento de separarnos… hasta mañana.

12. Inventa una frase cariñosa de despedida que utilices siempre.

13. Sal de la habitación antes de que se duerma.

14. No le cierres la puerta, entórnala y reduce la luz hasta la penumbra, no hasta la total oscuridad.

15. Acude cada vez que te llame, comprueba que todo está bien, ofrécele su chupete si se le ha caído, dale un beso, repite la frase cariñosa de despedida y sal de su cuarto siempre antes de que se duerma.

Ten paciencia. Tener un bebé es cansado, pero crecerá mucho antes de lo que te gustaría.

Qué regalar al recién nacido

Nuestros hermanos, amigos, compañeros de trabajo… acaban de ser padres. Tenemos que acudir a visitarlos y llevarles un detalle. Ideas para regalar al recién nacido.

qué regalar al bebé recién nacido

Muchos padres, cansados de recibir el mismo regalo una y otra vez o de tener una canastilla tan abundante como si fueran a convertirse en papás de diez bebés a la vez, suelen abrir una cuenta bancaria en la que la gente ingrese dinero para las compras más costosas, como el cochecito de paseo o la cuna.

Otros agradecen cualquier detalle con mucho gusto, a sabiendas de que la crisis es dura para todos.

Hay muchas buenas ideas para cuando vamos a conocer a un recién nacido que nos permiten quedar bien por poco dinero. Aquí van tres, buenas, bonitas y baratas:

Chupetes personalizados

Lo normal es que ya conozcamos cómo se llamará el nuevo bebé, así que llevarle un par de chupetes personalizados con su nombre, gustará a los padres. No hay que olvidar pedirlos para 0-6 meses. Si todavía hay dudas sobre si le pondrán un nombre u otro, siempre hay alternativas como grabar «Bienvenido al mundo» o algo parecido.

El sonajero, su primer juguete

Es un clásico. El primer juguete de los bebés siempre es un sonajero. Al principio no sabrá ni siquiera agarrarlo voluntariamente, tan solo lo aferrará por instinto cuando lo pongamos en la palma de la mano y se lo llevará a la boca, pero le llamarán la atención el sonido y sus vivos colores. A nosotros nos gusta el sonajero de Sophie la Jirafa, pensado para estimular los sentidos de los más pequeños, diseñado para el tamaño de sus manitas, un producto de calidad, totalmente seguro.

Un juguete para el paseo

Los recién nacidos deben salir cada día de casa. Estar al aire libre les conviene, salvo excepciones: como los días de niebla en zonas de contaminación. El paseo debe formar parte de su rutina diaria. En invierno, en las horas centrales del día, bien abrigaditos en su cochecito o pegados a mamá o papá; en verano, a primera hora de la mañana o cuando baje el calor, en su sillita o en la mochila portabebés, les vendrá fenomenal salir a la calle y llenarse de nuevos estímulos. Para que no se aburran en ningún momento, está pensada la cadena de juegos de Sophie la Jirafa, ideal para que el bebé aprenda a girar, manipular, entender la relación causa-efecto, golpear, escuchar sonidos… El bebé disfrutará aún más de sus paseos con la cadena de juegos de Sophie, que puede fijarse fácilmente a cualquier soporte.

Con cualquiera de estas opciones quedaremos muy bien, pero mejor si llevamos además un detalle para la mamá.

Cómo dar el biberón correctamente

Lo ideal es que los bebés sean amamantados. Cuando esto no es posible, hay que vigilar que tomen su biberón sin tragar aire.

Dar el biberón correctamente

Lo primero es elegir un buen biberón. A nosotros nos gustan los biberones de Avent, porque tienen un sistema anticólico que reduce la posibilidad de tragar aire. Normalmente, cuando el bebé succiona la tetina del biberón, se forma un vacío en la botella que reduce el flujo de leche; esto hace que el pequeñín, de forma instintiva, chupe con más fuerza, con lo que tragará más aire. En los biberones Avent, el borde de la tetina está pensado para que se flexione, de este modo, el aire entra dentro del biberón mientras el bebé succiona, pero no puede entrar en el estómago del pequeño, gracias a su válvula especial anticólico.

No esperemos a que el bebé esté hambriento para alimentarle. Si sabemos que tiene hambre, preparemos su biberón cuanto antes, para que no se dispare su ansiedad y quiera tragar con demasiadas prisas.

Hay que tomarse tiempo. Para dar correctamente el biberón, papá, mamá o la persona encargada de alimentar al pequeño deben sentarse cómodamente, sosteniendo al bebé con ángulo de 45º, nunca tumbado del todo, y hablarle, acariciarle y mirarle a los ojos mientras se alimenta. Tomar el biberón lleva su tiempo, igual que amamantar; que no sea un mero trámite, sino un momento especial, lleno de sensaciones placenteras, ideal para relacionarnos con el bebé y transmitirle cuánto le queremos.

Debemos hacer pausas. Mientras le damos su biberón, conviene parar una o dos veces para que el bebé, si ha tragado aire, lo expulse. Podemos ponerle en posición vertical, apoyado en nuestro hombro o nuestro pecho o bien bocabajo sobre nuestro regazo, y hacer una pausa antes de proseguir con la toma.

Sin apurar el biberón. No dejemos que siga succionando hasta la última gota. Cuando no quede suficiente para tapar la tetina, retiremos ya el biberón antes de que quede totalmente vacío.

¿Una siesta en cualquier parte?

Llegan las vacaciones y salimos más, los días son largos, hace buena temperatura por la noche, las calles están llenas de terrazas… ¿Le perjudica al bebé dormir en cualquier parte?

Reposacabezas Sophie la jirafaLos niños tienen que acostumbrarse a que la vida es cambiante y hay que adaptarse a lo que haya. Es verdad que cuando son bebés muy pequeños conviene establecer rutinas y no salirse de ellas hasta que aprendan que ahora toca comer, luego dormir, después jugar, a continuación el baño… Eso les da seguridad y se adaptan a un orden que viene bien a toda la familia.

Pero pronto podremos disfrutar con ellos de salir a casi cualquier parte y, si tienen sueño, se dormirán en su sillita sin problemas.

No es lo mismo un bebé pequeño que uno grande

Con un bebé de pocos meses, hay que respetar sus horarios casi a rajatabla, porque si alteramos sus ritmos, se descentrará, se mostrará irritable, comerá mal, dormirá peor… Pero con un bebé algo mayor podemos dejarle que se eche una siestecita en cualquier parte, mientras nosotros estamos tranquilamente tomando algo.

No se trata de salir de marcha con el pequeño hasta la madrugada, pero sí puede adaptarse a dormir en una terraza, un lugar no muy ruidoso y bien ventilado. Si le vemos con sueño, le facilitamos su chupete y su almohadita para que se duerma. A nosotros nos gusta este reposacabezas de Sophie la jirafa, porque es de terciopelo suave y mullido, ideal tanto para la sillita de paseo como para la del coche, ideal para que el bebé duerma en cualquier sitio. Pronto iremos a casa y nuestro bebé podrá continuar durmiendo en su cunita.

¿Tú lees cuentos a tus hijos?

La Asociación Española de Pediatras de Atención Primaria ha recordado el derecho de los niños a escuchar cuentos.

Leer cuentos a los niños

¿Por qué son importantes los cuentos?

Leer cuentos a los bebés, enseñarles libros con imágenes, contarles historias es importante porque estimula sus sentidos: la vista, el oído; desarrolla su motricidad al señalar, pasar hojas, manipular el libro; ejercita su comprensión; mejora su desarrollo lingüístico y la adquisición del lenguaje, que se produce entre los 10 y 30 meses, pero que se debe ir preparando desde el mismo momento de nacer; contribuye a su maduración psicoafectiva, activa su cerebro y les permite pasar tiempo en exclusiva junto a sus padres.

Los cuentos enseñan a los niños que todo el mundo tiene problemas, pero que las dificultades pueden superarse, que hay formas más o menos adecuadas de afrontar la adversidad, pero que siempre merece la pena luchar por seguir adelante.

¿Cuándo empezar a leer cuentos?

Cuanto antes. Hay magníficos libros para bebés porque ellos empiezan muy pronto a interesarse por las imágenes coloristas, las formas, quieren señalar, descubrir en los libros esos objetos de su entorno cotidiano, escuchar qué sonidos hacen los animales, los coches, ver otros niños como ellos… Los bebés llegan a un mundo en el que tienen todo por conocer y su curiosidad es ilimitada. Alimentémosla.

El cuento de buenas noches

No valen excusas de estrés, falta de tiempo… Tenemos que ser capaces de dedicar a nuestros hijos al menos 20 minutos cada noche de tiempo exclusivo, solo para ellos, sin obligaciones, ni interrupciones.

Leer cuentos a los niños establece un vínculo amoroso y duradero entre padres e hijos, esa comunicación diaria de intimidad es un tiempo muy valioso para la educación, en que los niños están muy receptivos a ser orientados por los padres.

El cuento de buenas noches marca la transición tranquila hacia el momento de afrontar la noche a solas. Hacer siempre lo mismo crea una rutina, y tras la rutina vendrá el hábito.

Los padres transmiten en ese acto su cariño por los hijos y les dan herramientas esenciales para enfrentarse a su vida.

¿Cuándo dejar de leer con ellos?

Nunca mientras ellos así lo quieran. No dejemos de leer cuando hayan aprendido a leer en el colegio, sigamos con libros adaptados a su edad. Cuando son muy pequeños leeremos nosotros; luego un rato ellos y otro nosotros; más adelante, les escucharemos y prestaremos atención a lo que nos lean; y cuando sean mayores, cada uno leerá lo suyo, pero seguiremos comentando sobre lo que leemos y escucharemos sus observaciones y recomendaciones de lectura.

Los niños a los que sus padres les han leído en casa tienen mejores resultados de aprendizaje y más altas tasas de éxito escolar

No podemos esperar que a nuestros hijos les guste leer si no hemos disfrutado de la lectura con ellos. A menudo se comete el error de dejar en manos de la escuela el aprendizaje de la lectura sin participar desde el hogar. Si en casa no amamos los libros, si no los disfrutamos, si los niños no nos ven leer, si no les leemos cuentos…, pensarán que la lectura es una mera obligación del colegio.

Todo se lo lleva a la boca

Los bebés se llevan todo a la boca. Es normal, porque en esa zona tienen una mayor sensibilidad. Probar todo lo que pillan es la mejor forma de conocer el mundo.

Todo se lo lleva a la boca mordedores

En la boca del bebé la concentración de terminaciones nerviosas es mayor que en cualquier otra parte de su cuerpo, así que para saber exactamente cómo es algo, si está duro o blando, si es áspero o suave, caliente o frío…, lo más rápido es probarlo.

Los niños se llevan todo a la boca hasta después de su segundo año de vida. Además, durante la etapa de la dentición, el afán chupador se intensifica, porque la mayoría de los bebés sufren molestias en las encías y necesitan morder, roer, rasgar, rozar, aplastar… para facilitar la erupción de dientes y muelas.

Los adultos hemos olvidado cómo era ese proceso, pero, según parece, a los pequeños les provoca dolor, irritación y unas ganas locas de frotar sus encías con cualquier cosa. Tenemos que permanecer alertas para evitarles riesgos, como que se lleven a la boca productos peligrosos que puedan tragar o que resulten antihigiénicos.

En boca tapada…

Una solución es ponerles el chupete en situaciones de peligro o de empecinamiento por comerse el móvil de mamá o la mesa de la sala de espera del pediatra. Así, si tienen la boca ocupada, no les interesará tanto probar cualquier objeto inadecuado.

Otra opción es procurarles elementos seguros con los que satisfagan su necesidad de morder, y para ello se han inventado los mordedores. Estos elementos deben poder esterilizarse y estar fabricados con materiales no tóxicos. A nosotros nos gusta el mordedor chupete de Sophie la jirafa, práctico, ergonómico, ideal para que el bebé lo manipule con sus pequeñas manitas. Tiene un efecto masajeador que alivia las molestias de las encías, el dolor y la inflamación.

Mordedores para calmar y aprender

Pero el mordedor de Sophie la jirafa es también un juguete y, como tal, tiene funciones didácticas. Gracias a su forma, facilita la prensión, manipulación, agarre… para que el bebé ejercite la motricidad fina y aprenda a diferenciar entre sus diversas texturas, relieves, rugosidades… El mordedor chupete de Sophie la jirafa es cien por cien natural, fabricado con caucho, sin pinturas, seguro y atóxico, un agradable compañero de juegos que alivia molestias. Y puede usarse desde el nacimiento.