Cómo dar el biberón correctamente

Lo ideal es que los bebés sean amamantados. Cuando esto no es posible, hay que vigilar que tomen su biberón sin tragar aire.

Dar el biberón correctamente

Lo primero es elegir un buen biberón. A nosotros nos gustan los biberones de Avent, porque tienen un sistema anticólico que reduce la posibilidad de tragar aire. Normalmente, cuando el bebé succiona la tetina del biberón, se forma un vacío en la botella que reduce el flujo de leche; esto hace que el pequeñín, de forma instintiva, chupe con más fuerza, con lo que tragará más aire. En los biberones Avent, el borde de la tetina está pensado para que se flexione, de este modo, el aire entra dentro del biberón mientras el bebé succiona, pero no puede entrar en el estómago del pequeño, gracias a su válvula especial anticólico.

No esperemos a que el bebé esté hambriento para alimentarle. Si sabemos que tiene hambre, preparemos su biberón cuanto antes, para que no se dispare su ansiedad y quiera tragar con demasiadas prisas.

Hay que tomarse tiempo. Para dar correctamente el biberón, papá, mamá o la persona encargada de alimentar al pequeño deben sentarse cómodamente, sosteniendo al bebé con ángulo de 45º, nunca tumbado del todo, y hablarle, acariciarle y mirarle a los ojos mientras se alimenta. Tomar el biberón lleva su tiempo, igual que amamantar; que no sea un mero trámite, sino un momento especial, lleno de sensaciones placenteras, ideal para relacionarnos con el bebé y transmitirle cuánto le queremos.

Debemos hacer pausas. Mientras le damos su biberón, conviene parar una o dos veces para que el bebé, si ha tragado aire, lo expulse. Podemos ponerle en posición vertical, apoyado en nuestro hombro o nuestro pecho o bien bocabajo sobre nuestro regazo, y hacer una pausa antes de proseguir con la toma.

Sin apurar el biberón. No dejemos que siga succionando hasta la última gota. Cuando no quede suficiente para tapar la tetina, retiremos ya el biberón antes de que quede totalmente vacío.