Solo quiere su viejo chupete

Algunos niños no quieren más que su viejo chupete y es imposible cambiárselo por uno nuevo.

Chupetes personalizados

¿El chupete de vuestro hijo tiene la tetina amarillenta, deformada por el uso e incluso con pelusillas incrustadas en la goma? No dudamos de vuestros desvelos como padres, porque sabemos de niños a los que no hay forma de cambiarles su viejo chupete por uno nuevo sin provocar un drama en toda regla. ¿Qué hacer con estos nostálgicos?

Cuando un niño prefiere su chupete «de toda la vida» es como cuando quiere el suave camisón usado de mamá, una almohadita polvorienta o su peluche renegrido. Ha elegido su objeto de apego y no soporta que le den el cambiazo.

Podemos transigir un poco, pero llegará un momento que la seguridad y la higiene estén por encima y no nos quedará otro remedio que disgustar a nuestro pequeño. Eso sí, de la manera menos traumática posible.

Lo mejor es que procuremos lavar su dudú, su sabanita o lo que sea de vez en cuando y, para que no proteste, hay que hacerlo a mano, con un jabón neutro, sin perfume y sin suavizante. Sería deseable que la prenda se secara al sol un rato o al aire libre, pero también la secadora es buena, porque nos permitirá tener pronto la prenda como nueva.

Es el momento del cambio

Con el chupete, lo ideal es tener varios desde un primer momento. Pero si ya es demasiado tarde, tendremos que ir introduciendo el nuevo, que deberá ser más vistoso, con un color atractivo o un chupete personalizado con su nombre… Algo, en fin, que lo presente como una ventaja a ojos del niño. Al principio podemos dárselo a ratos para que vaya tomando «sabor» y al bebé no le resulte extraño. No olvidéis que antes del primer uso, hay que esterilizar cualquier chupete, por muy envasado que venga de fábrica. Una vez que el pequeño empiece a aceptar el nuevo chupete, retiraremos el viejo, y, a partir de ahora, procuraremos que siempre tenga varios en uso.

En el caso de que la tetina esté rota, existe peligro y, por lo tanto, no podemos andar con contemplaciones: la sustitución del viejo chupete por uno nuevo deberá hacerse de forma inmediata.30

Trucos para quitar el chupete

Todo llega en la vida, y el momento de decir adiós al chupete también. ¿Cuáles son los mejores trucos para quitar el chupete?

Trucos para quitar el chupete

Hay niños que muestran un tremendo apego por su chupete incluso cuando ya han dejado lejos la fecha de su segundo cumpleaños. A esta edad, la necesidad de succión de los pequeños ya no justifica el que quieran el chupete a todas horas; lo reclaman tan solo porque se ha convertido en un objeto de apego, como puede ser el peluche para algunos o una mantita para otros.

Pero el chupete como objeto de apego no debe prolongarse más allá de los tres años, ya que puede dar lugar a otros problemas, como dificultades en el habla o problemas en la dentición. Por lo tanto, lo más adecuado es retirar el chupete una vez cumplidos los dos años. Estas son algunas ideas…

Hagamos una donación

Hablemos con nuestro hijo. Ya es mayor, los niños de su edad no lo llevan, tiene que decir adiós a su chupete. ¿Qué tal si se lo regala a alguien que lo necesite? Por ejemplo, puede donárselo al bebé de una amiga.

Te doy algo a cambio

En vez de ese chupete, propio de niños pequeños, podemos regalarle a cambio un nuevo amigo. Vayamos con el niño a comprar un peluche o un muñeco que sea su nuevo compañero de juegos y de cama; él elige.

Ritual de despedida

Cogemos su chupete y le pedimos al niño que, como ya es mayor, lo tire a la basura, a un pozo, que lo deje en el balcón para un pájaro… Hay muchas posibilidades en las que él será el protagonista de la decisión.

Árboles de los chupetes

En algunas ciudades se ha establecido la costumbre de colgar en las ramas de un árbol los chupetes de los bebés que se hacen mayores. Es una bonita idea.

Vayamos poco a poco

Hay otra forma, y es quitar el chupete poco a poco. En cualquier caso, no debemos prolongar su uso en el tiempo y, una vez que hayamos tomado la decisión, no demos marcha atrás, aunque el pequeño proteste. La etapa del chupete se acabó para siempre.

Adiós al chupete… ¿de repente o poco a poco?

Muchos padres dicen un día que el chupete se ha perdido y lo tiran sin contemplaciones cuando creen que su hijo ya no tiene edad para usarlo. ¿Es mejor así o resulta preferible abandonar el chupete poco a poco?

 

A nosotros nos parece más respetuoso permitir que el pequeño abandone su chupete poco a poco, conforme vaya creciendo y su dependencia disminuya, en el momento en que él decida que ya no lo necesita.

Retirarlo de manera gradual resulta más acertado para transmitir a nuestro hijo que es él quien debe avanzar en su propio camino hacia la autonomía, y que los padres estamos ahí para apoyarle, aconsejarle, cuidarle, educarle… pero no para imponer nuestro criterio.

No siempre ocurre así

Sin embargo, hay padres que cuentan cómo un día han tirado el chupete de su hijo a la basura o por la ventana y otros que admiten que mintieron al niño diciendo que su chupete se había perdido, que se lo habían quitado, que se lo había llevado no sé quién… y no pasó nada. Lo que suele ocurrir en estos casos en que el pequeño se resigna sin más, es que probablemente ya estaba preparado para abandonar el hábito de chupar y necesitaba un pequeño empujoncito.

Cuando el adiós al chupete se produce sin dramas, suele ser debido a que ya no es necesaria la succión calmante y que el niño acepta motu proprio o porque acata la decisión de sus mayores el final de una etapa.

De lo contrario, el disgusto que daríamos al pequeño tirando su chupete antes de tiempo puede ser mayúsculo, sin contar con que pasará un tiempo inquieto, irritable, inseguro…, con problemas  por la privación de su amado chupete.

A veces es así

Si nuestro hijo empieza a ser mayor y vemos que ya debería poner fin a la costumbre de usar chupete, debemos actuar progresivamente durante unas semanas para que cada vez lo utilice menos, elogiando sus progresos e ignorando sus retrocesos, sin enfadarnos ni ridiculizarle.

Al cabo de un tiempo, podemos aprovechar cuando pase una noche en casa de los abuelos, o vayamos de viaje o de vacaciones para decirle que igual que va a pasar la noche fuera como un chico mayor, también deberá dejar su chupete en casa.

En caso de que decidamos cortar por lo sano, estaría bien hacer partícipe al niño de la ceremonia del adiós y pedirle que sea él quien tire su chupete para siempre porque ya es grande.

¿Y tú qué opinas? ¿Qué método has utilizado o utilizarías para que tu hijo diga adiós definitivamente al chupete?