El baño del bebé

La hora del baño tiene una vertiente higiénica, pero también de diversión y juego. Aprovechemos este rato para estimular a nuestro bebé.

Baño del bebé con Sophie la jirafa

El baño del bebé es un buen momento para la estimulación, porque en el agua se aprenden muchas cosas. Además, durante ese tiempo, el bebé está en compañía de sus padres, que interactúan con él, juegan, le acarician… y para él no hay nada mejor.

De 0 a 6 meses

Si queremos que nuestro hijo disfrute de ese tiempo de aseo tenemos que conseguir que, desde el primer día, se sienta a gusto, tanto que espere el momento con ilusión.

  • Debemos bañarle siempre a la misma hora.
  • Vigilemos la temperatura del cuarto de baño y del agua, para que el bebé se sienta a gusto.
  • Calentemos nuestras manos antes de tocarle.
  • No le transmitamos estrés ni prisas.
  • Hablemos dulcemente con él, para tranquilizarle e irle contando lo que hacemos: «Ahora lavamos este piececito, ahora las manitas…«.
  • Evitemos el agua le entre en los ojos, los sobresaltos y movimientos bruscos.
  • Dejemos que chapotee y patalee a su gusto, aunque salpique, no pasa nada porque el cuarto de baño se ensucie.
  • Empecemos a introducir juguetes para que juegue con el agua y el jabón.

De 6 meses en adelante

  • Ampliemos el tiempo de juego en el agua.
  • Tenemos que proporcionar a los niños juguetes para que ensayen: llenar de agua, vaciar, hundir, experimentar la flotabilidad, hacer espuma… Jugar en el agua es practicar un montón de habilidades y también entender los principios de las leyes físicas. A nosotros nos gusta el set de juegos de Sophie la jirafa, porque es muy completo. Tiene varios juguetes, regadera, cuento sumergible… y una red para dejarlo todo colgado en el cuarto del baño escurriendo.
  • Nombremos las partes de su cuerpo para que vaya aprendiendo sus nombres, y empecemos a pedirle que se enjabone y alabemos sus progresos: «¡Qué mayor. Ahora estás guapísima, tan limpia, y qué bien hueles…!».
  • Nunca, ni por un momento, dejemos solo al bebé. Un resbalón, una pérdida de equilibrio, podría resultar fatal. Diez centímetros de agua son suficientes para ahogarse.
  • El baño forma parte de la rutina diaria, que aporta seguridad al bebé y establece hábitos duraderos que le permitirán, más adelante, asumir sus obligaciones y sentirse bien. Aprovechemos este rato para jugar con nuestro hijo, hablarle, reírnos con él, disfrutar a su lado…

 

¿Una siesta en cualquier parte?

Llegan las vacaciones y salimos más, los días son largos, hace buena temperatura por la noche, las calles están llenas de terrazas… ¿Le perjudica al bebé dormir en cualquier parte?

Reposacabezas Sophie la jirafaLos niños tienen que acostumbrarse a que la vida es cambiante y hay que adaptarse a lo que haya. Es verdad que cuando son bebés muy pequeños conviene establecer rutinas y no salirse de ellas hasta que aprendan que ahora toca comer, luego dormir, después jugar, a continuación el baño… Eso les da seguridad y se adaptan a un orden que viene bien a toda la familia.

Pero pronto podremos disfrutar con ellos de salir a casi cualquier parte y, si tienen sueño, se dormirán en su sillita sin problemas.

No es lo mismo un bebé pequeño que uno grande

Con un bebé de pocos meses, hay que respetar sus horarios casi a rajatabla, porque si alteramos sus ritmos, se descentrará, se mostrará irritable, comerá mal, dormirá peor… Pero con un bebé algo mayor podemos dejarle que se eche una siestecita en cualquier parte, mientras nosotros estamos tranquilamente tomando algo.

No se trata de salir de marcha con el pequeño hasta la madrugada, pero sí puede adaptarse a dormir en una terraza, un lugar no muy ruidoso y bien ventilado. Si le vemos con sueño, le facilitamos su chupete y su almohadita para que se duerma. A nosotros nos gusta este reposacabezas de Sophie la jirafa, porque es de terciopelo suave y mullido, ideal tanto para la sillita de paseo como para la del coche, ideal para que el bebé duerma en cualquier sitio. Pronto iremos a casa y nuestro bebé podrá continuar durmiendo en su cunita.

Los juguetes para el baño

Para que el bebé asocie la higiene con un rato de placer, hay que permitir que juegue en el baño.

Con el fin de que nuestro hijo no rechace la higiene y no adquiera miedos a la hora de lavarse, el baño debe ser un tiempo de juego.

Es importante que sea a la misma hora cada día, en el mismo sitio y de la misma manera, porque las rutinas crean seguridad en el niño y así adquiere hábitos imprescindibles para su vida. En la repetición hay que incluir también un rato de juego.

Es hora de jugar

En cuanto el bebé sea capaz de permanecer sentado y no necesite sus manitas para apoyarse, le encantará jugar, salpicar y chapotear en el agua.

Estaría bien contar con juguetes que solo utilice durante ese momento, para que él espere con ilusión la exclusividad de cada día. Deben ser juguetes seguros, de materiales inalterables, que floten, que absorban agua, que la expulsen… Todo esto enseña al bebé el comportamiento de materiales, el llenado y vaciado, la resistencia y un montón de leyes físicas sobre cómo funciona el mundo.

Para mantener los juguetes de la bañera en buen estado, se deben guardar en una red, en el propio cuarto de baño, de forma que escurran y se sequen a lo largo del día, y también para que el niño sepa que esos juguetes son solo para ese rato exclusivo. Además, en cuanto sea posible, el pequeño deberá contribuir a guardarlos en la red cuando el tiempo del baño toque a su fin.

Sophie, nuestra favorita

A nosotros nos gusta el set de baño de Sophie la jirafa, porque es un regalo que fascina a todos los bebés, completamente seguro, bonito y perfecto para aprender.

Contiene un libro de baño, sumergible e impermeable, con ilustraciones de peces, para aprender a identificarlos, conocer sus nombres, tamaños, colores… y un dispositivo sonoro.

El estuche incluye también tres muñecos de Sophie. Uno en el que la simpática jirafa es flotador y regadera; un oasis o islita con palmera donde la entrañable Sophie expulsa agua por la boca cuando se le aprieta el cuerpo y una Sophie viajera que, cuando tiramos del ancla de su vehículo, cruza la bañera.

Como complemento perfecto, el set de Sophie la jirafa incorpora una red de baño para guardar estos elementos, que se fija mediante dos ventosas, con total firmeza, a las paredes de la bañera. La red tiene forma de Sophie.

Más información en www.chupetes.com.

Sophie la jirafa, un juguete con cualidades

Sophie la jirafa es un juguete aparentemente sencillo, que ha sido el favorito de muchos niños a lo largo de varias generaciones.

La jirafa nació hace más de 50 años, y su éxito fue inmediato e imparable. En Francia se venden cada año casi tantas unidades como bebés vienen al mundo.

Los niños quieren a Sophie

El juguete tiene éxito, principalmente, porque gusta a los niños, que son los grandes expertos en la materia. Pero también agrada a los padres porque es un juguete recomendable y totalmente seguro, elaborado con materiales de primera calidad que permiten que el bebé pueda chupar y morder a su jirafa Sophie sin ningún riesgo.

Los psicólogos que asesoran a los fabricantes de esta sencilla jirafa afirman que cumple con todos los requisitos que permiten declararla como un magnífico juguete. Estas son algunas de sus cualidades:

1. Estimula la vista del bebé por sus manchas oscuras sobre fondo claro. Ese contraste la hace fácilmente reconocible y especialmente querida por los pequeños.

2. Enseña a los niños la relación causa-efecto, porque al apretar la jirafa, suena un pitido; lo cual, de paso, estimula el oído infantil.

3. Entrena la motricidad, puesto que la jirafa es fácilmente manipulable por las manitas del pequeño, es blanda y flexible, del tamaño adecuado.

4. Es un juguete sencillo, no sexista, que fomenta la comunicación.

5. Resulta también agradable al tacto, al olfato y al gusto.

Sophie la jirafa es, en definitiva, una buena compañera para todos los niños y niñas.